Los beneficios del yoga en niños

Personalmente el yoga me ha permitido experimentar con mi propio cuerpo y con la libertad de adaptar mis movimientos acorde a lo que necesito, he aprendido a escuchar mi cuerpo y a conocerme más a mi misma y me ha ayudado tanto a nivel físico como mental.

Como padres queremos lo mejor para nuestros hijos y después de vivir mi propia experiencia por qué no inculcarles a ellos este hábito que tanto les beneficiará.

Hay diferentes tipos de yoga pero podemos destacar el Hatha yoga que es la más habitual y se refiere a la purificación del cuerpo mediante ejercicio físico. Este es el que practicaremos con los más pequeños.
También tenemos, entre muchos otros, el Bhakti yoga, el Gñana yoga, el Kundalini yoga, el yoga Nidra y el yoga Restaurativo. Cada uno con diferentes modalidades pero con una única finalidad, la unión del cuerpo, de la mente y del alma en una sola cosa.

Es una práctica muy positiva en la etapa de crecimiento. Una ayuda para su desarrollo físico y emocional.
Mediante el yoga, los niños ejercitan su respiración, aprenden a relajarse y a concentrarse. Podrán canalizar su nerviosismo de manera constructiva proporcionando un mayor conocimiento de ellos mismos, aprendiendo a conocer su cuerpo y neutralizando el exceso de agresividad. Muchas veces sus alteraciones emocionales o nerviosismo son la causa del fracaso escolar y de la mala relación familiar.
Si un niño practica yoga habitualmente puede mejorar el comportamiento, estabilizando su carácter y equilibrando sus emociones, permitiendo sentirse mejor consigo mismo y aumentando su autoestima.
Referente a los beneficios físicos, el yoga mejora la flexibilidad articular y la fuerza muscular, a la vez que mejora los hábitos posturales de la columna vertebral. Se trabaja la lateralidad, la coordinación y el ritmo.

Os resumo algunos de los beneficios más destacados del yoga para los niños:

  • Desarrollo y destreza de los músculos motores
  • Aumenta la flexibilidad, coordinación y equilibrio
  • Mejora la postura de su columna vertebral
  • Mejora en los hábitos de la respiración
  • Mejora de la autoestima
  • Descenso del nivel de estrés infantil
  • Desarrollo de la atención, concentración, memoria e imaginación
  • Armonización de la personalidad y el carácter. Estimula el autocontrol.
  • Canalización de la energía física
  • Crea hábitos saludables
  • Mejor comprensión e interacción con los demás. Promueve la armonía. Aprenden a trabajar en equipo y respetar a sus compañeros

¿Quién puede practicar yoga?

Desde el niño más inquieto, activo o el curioso que resultará una manera de canalizar su energía y creatividad y no convertirlo en estrés o frustración, hasta el menos activo y tranquilo que por el contrario activará su cuerpo y aumentará la autoestima.

La mejor edad para que el niño se adentre a los ejercicios del yoga es a partir de los 4 años. A esa edad ya son capaces de controlar algunos movimientos de cuerpo. No obstante pueden empezar a familiarizarse haciendo yoga en familia a partir de los 2 o 3 añitos.

En este blog os iré dejando algunas asanas para que podáis empezar a practicar solos o en familia. Espero que las disfrutéis y con el tiempo las sintáis como algo que ya forma parte de vosotros. NAMASTE

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